Sueños de Trenes

Al estilo de Stoner, Sueños de Trenes (Denis Johnson) es una historia breve que te asalta sin previo aviso. Empiezas a leer y a medida que pasas páginas te adentras en una historia que, lejos de lo plana que parecía al principio, se revela como un pozo profundo, la envidia de cualquier espeleólogo. Si no te andas con ojo, caes hasta el fondo y desde ahí tendrás que volver a subir. El proceso, puede llevarte días.

Meterme en el berenjenal de escribir una opinión sobre este libro de Denis Johnson, después de que Fede Durán (@fede_duran) haya escrito esta otra  donde con sólo dos frases capta la esencia de la historia; es un acto más que atrevido por mi parte.

Opinión Crítica de Sueños de trenes de Denis JohnsonAun así, siento que Sueños de Trenes es un libro que me pide escribir. Así pues, demos forma a mi atrevimiento.

Sueños de Trenes es como un sorbo descuidado a un buen vino. Es ese primer sorbo desinteresado, que tragas de forma automática, al tiempo que empiezas a entender lo que tienes entre manos.

La sensación se dispara en un segundo y dura otro. Un primer sorbo que pone en funcionamiento tus papilas y en movimiento tus sinapsis neuronales. Y tu lengua empieza a moverse, a paladear un vino que ya no está, tratando de recuperar el sabor, la sensación, tratando de mantener un segundo más el gusto de algo extraordinario.

“El primer beso lo hizo desplomarse por un agujero y salir por el otro lado a un mundo donde le pareció que podría encontrar su lugar”

Por suerte para ti, tienes más vino en la copa, y aún queda para terminar la botella. Puedes repetir, y sin duda repites. Trago tras trago y copa a copa te haces más consciente de los matices del vino, de las sensaciones que te provoca, y de que la incipiente melopea está pasando a ser una cogorza de las que hay que enmarcar.

Sueños de Trenes tuvo, tiene, ese efecto en mí. Una borrachera de palabras, de sueños, de matices que te permiten disfrutar aún más de la historia. Todo unido a través del lenguaje de la sencillez, que no de la simplicidad. 

Sueños de Trenes provoca un desconcierto placentero, una sensación de borrachera incipiente en la que no sabes muy bien si se te nubla la vista o la mente; o es tu entendimiento el que se está perdiendo. Y vuelves a querer llenarte la boca de ese vino, siendo consciente de los matices y las sensaciones, queriendo contenerlo y empezar a tragarlo con tanta suavidad como ansias por sentir.

Anuncios

¿Comentarios? ¿Opiniones?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s